5 enfermedades que transmiten las pulgas a los perros

5 enfermedades que transmiten las pulgas a los perros

1. Dipilidiosis

Esta dolencia está causada por un parásito intestinal perteneciente a la familia de las tenias o gusanos planos; es decir, un cestodo de la especie Dipylidium caninum. Es la principal enfermedad que transmiten las pulgas, que son hospedadores intermedios de este parásito y los perros (hospedadores definitivos), se infectan al ingerir una pulga que a su vez esté parasitada con la fase larvaria del parásito, llamada cisticercoide. Las principales especies de pulgas implicadas en la transmisión son Ctenocephalides canis o felis (pulgas del perro y gato respectivamente, aunque pueden parasitar a ambas especies por igual).

El ciclo de vida de este parásito requiere de los hospedadores intermediarios (en este caso insectos, principalmente pulgas o piojos en menos medida) para completarse. Los proglotis grávidos (secciones morfológicas del cuerpo de este tipo de gusanos con cápsulas ovígeras en su interior y con capacidad de movimiento) llegan al medio ambiente a través de las heces o migran al ano del perro desde el intestino y liberan los huevos. Las larvas de la pulga, que son coprófagas (se alimentan de heces y otros restos de materia orgánica), ingieren los huevos del parásito y se desarrollará en la pulga adulta la fase larvaria o cisticercoide, que será la que infecte al hospedador definitivo (perros, gatos y humanos). Tras la ingestión de la pulga, se desarrollará la fase adulta en el intestino delgado de nuestro perro, fase que durará unos 20 a 30 días.

Muchas veces no da más sintomatología que prurito anal, y veremos que nuestra mascota arrastra el ano por el suelo y se lame la zona. Sin embargo, si la parasitación es elevada, podrán aparecer otros síntomas como un cuadro digestivo (en el que puede alternarse estreñimiento con diarreas), retraso en el crecimiento en cachorros o empeoramiento en la salud de la piel y el pelo (exceso de caída, falta de brillo, pelo quebradizo, etc). Incluso en parasitaciones muy graves se han llegado a dar cuadros epileptiformes, siendo muy poco habituales.

Para diagnosticar la enfermedad, se suele realizar un análisis coprológico para observar las cápsulas ovígeras y además, suelen observarse a simple vista los proglotis en las heces, el pelo o las superficies donde descansa el animal (suelen verse como granitos de arroz). Además, se tiene en cuenta un historial previo de parasitación por pulgas en el paciente.

Es importante realizar desparasitaciones periódicas, tanto externas como internas, para evitar que nuestro peludo pueda contagiarse con éste parásito. Si tenemos niños en casa, incluso sería recomendable desparasitar de forma mensual, dado que es un parásito que puede parasitar a las personas (el ser humano es un hospedador accidental) y los niños son más susceptibles de contraerlo, ya sea con ingestión accidental de pulgas o contacto directo con los proglotis liberados al medio ambiente. Es lo que se conoce como zoonosis, que se define como una enfermedad que se transmite de forma natural de animales a humanos y viceversa.

Consulta con tu veterinario la mejor pauta de desparasitación según el entorno y estilo de vida de tu perro.

1. Dipilidiosis

2. Hemoplasmosis (Micoplasmosis)

El modo en el que se transmite la infección por hemoplasmas (también conocido como Haemobartonella), sigue sin conocerse a día de hoy. Sin embargo, parecen estar implicadas las pulgas y las garrapatas. También pueden darse infecciones mediante transfusiones con sangre de perros infectados. Los hemoplasmas tanto felinos como caninos, son un grupo de bacterias de distribución global, si bien su prevalencia es muy variable.

En perros se ha descrito infección por Mycoplasma haemocanis y Candidatus Mycoplasma haematoparvum. En todo caso, se considera rara y se ha visto sobretodo en perros inmunodeprimidos, por ejemplo a causa de una esplenectomía (extirpación del bazo) o de la presencia de otras enfermedades concomitantes.

Los signos clínicos más frecuentes son palidez de las mucosas (anemia), letargia, anorexia, pérdida de peso, depresión y fiebre. Para el diagnóstico de la infección, se extrae una muestra de sangre y se realiza un frotis sanguíneo (observándose las bacterias adheridas a los glóbulos rojos). Pueden usarse también otras técnicas diagnósticas complementarias.

Para tratar esta infección, es necesario el uso de antibióticos específicos y en ocasiones, aunque los pacientes se recuperen clínicamente, la infección no llega a eliminarse por completo y se cronifica. Si tu perro presenta alguno de los síntomas descritos, acude lo antes posible a tu veterinario para que evalúe el caso.

3. Bartonelosis

Esta enfermedad está también causada por bacterias, en este caso del género Bartonella spp, que infectan los glóbulos rojos y células endoteliales (células que recubren los vasos sanguíneos). En general, es una enfermedad mucho más frecuente en gatos y la especie predominante es Bartonella henselae, que también puede transmitirse a los seres humanos, sobretodo a aquellos con compromiso del sistema inmune, mediante el arañazo de un gatocon uñas contaminadas con heces de pulga infectada (es decir, también se trata de una zoonosis).

El vector principal de esta bacteria es la pulga del gato o Ctenophalides felis felis, que tiene distribución global. También se ha aislado Bartonella spp en otras especies de pulgas y garrapatas, pero no está clara su implicación en la transmisión de la enfermedad. Hay animales asintomáticos, presentando cuadros más graves aquellos pacientes inmunocomprometidos.

En perro, aunque la especie más reconocida de Bartonella es B.vinsonii Subespecie berkhoffii, continuamente se describen nuevas presentaciones de infecciones por especies que se consideraban antes típicas del gato u otras especies, y así, hasta la fecha las especies que se han encontrado en el perro incluyen B. henselaeB. vinsonii sspberkhoffiiB. clarridgeiaeB washoensisB. quintanaB. rochalimaeB. elizabethae y recientemente, B.koehlerae.

En esta especie, observamos como principales signos clínicos: epistaxis o hemorragia nasal, endocarditis, trastornos neurológicos, afecciones óseas, así como del hígado y bazo o lesiones vasoproliferativas. Su transmisión a seres humanos parece ser también en relación a mordiscos o arañazos de perros y se sugiere que en este caso está implicada la saliva del animal enfermo (aún se investiga si la saliva del gato también está implicada en la transmisión a las personas).

El diagnóstico se realiza mediante hemocultivo combinado con detección del ADN de la bacteria en sangre u otros tejidos. Frecuentemente, sin embargo, el diagnóstico se complica al tratarse de una bacteria de crecimiento muy lento, lo que puede llevar a resultados falsos negativos en los cultivos. Otra complicación en su diagnóstico es la presentación de cuadros clínicos muy diversos e inespecíficos.

3. Bartonelosis

4. Tifus murino

La mayoría de Rickettsiosis, se transmiten por garrapatas. Sin embargo, el tifus endémico o murino, enfermedad infecciosa de amplia distribución geográfica producida por Rickettsia tiphy, un bacilo de la familia de las rickettsias, es transmitido al hombre (zoonosis) a través de picaduras de pulgas infectadas. El principal vector de esta bacteria es la pulga de la rata, perteneciente a la especie Xenopsylla cheopis, constituyendo la rata peridoméstica el principal reservorio. Se considera una enfermedad infecciosa emergente y cada vez endémica en más zonas. En España, se han descrito casos en las provincias de Sevilla, Huelva, Murcia e Islas Canarias.

La transmisión a seres humanos es accidental, por contaminación de la zona de la picadura o de excoriaciones en la piel con heces de pulga infectada.

Además de la implicación de la pulga de la rata, se ha demostrado de manera reciente la implicación de la especie Ctenocephalides felis (pulga del gato), tanto en el ciclo biológico como en la transmisión a las personas. Es por ello que tanto perros como gatos son considerados también reservorios de la enfermedad. Al igual que el resto de Rickettsias, se trata de un parásito intracelular obligado, de pequeño tamaño y escasa viabilidad fuera de su huésped.

Lo síntomas más frecuentes asociados a esta enfermedad son fiebre aguda, artromialgias (dolor articular), cefalea (dolor de cabeza), fatiga y exantema (erupción rojiza de la piel asociada a la fiebre). En la mayoría de casos suele resolverse sin secuelas, pero en un pequeño porcentaje, se dan casos más graves en los que puede haber fallo multiorgánico, dificultad respiratoria, shock, convulsiones, etc.

Aunque aún se encuentra en estudio y no hay resultados concluyentes todavía, se considera que otra especie de RickettsiaR. felis, puede también estar implicada en el desarrollo del tifus murino. Ésta también se transmite mediante la pulga del gato, C. felis, por lo que una vez más cobran cada vez más importancia el perro y gato como reservorios de la enfermedad.

5. Dermatitis alérgica a la picadura de pulga (D.A.P.P)

La dermatitis alérgica a la picadura de pulga es la más frecuente en perros y gatos. Su origen está en la sensibilización del animal frente a antígenos (proteínas o fragmentos de las mismas) presentes en la saliva de la pulga, dando lugar a una respuesta exagerada por parte del sistema inmunitario frente a esos antígenos. Es lo que se conoce como reacción de hipersensibilidad. Esta reacción es independiente del número de pulgas que parasiten al animal, siendo suficiente la picadura de una sola pulga para desencadenar dicha respuesta.

La edad de aparición es entre los 3 y los 6 años. Suele ser estacional, coincidiendo con los meses de mayor actividad de la pulga (entre abril y octubre aproximadamente), aunque puede extenderse al resto del año si la pulga permanece en el entorno del perro (sobretodo en el interior del hogar, donde solemos tener condiciones óptimas para el desarrollo de la pulga todo el año). En todo caso, suele ser más intensa en los meses cálidos y el cuadro clínico suele empeorar con la edad. Clínicamente se caracteriza por la aparición de lesiones papulo-costrosas, asociadas a un prurito muy intenso. Suelen localizarse en zonas muy características, principalmente la región lumbosacra, pudiendo extenderse hasta el área perineal, el abdomen ventral y los flancos.

Asimismo, el rascado continuo en casos crónicos puede dar lugar a infecciones secundariasde la piel, a alopecia autoinducida y a la aparición de seborrea.

El tratamiento pasa por un control exhaustivo de la pulgas. Es importante tratar al animal, su entorno y a todos los animales que convivan con él. En casos muy graves, puede ser necesario el uso de corticosteroides, pero siempre serán complementarios al tratamiento de control del parásito, nunca como único tratamiento.

Debemos ser muy estrictos y procurar que el tratamiento sea profiláctico, es decir, intentar que nuestro perro no llegue a parasitarse, tomando todas las medidas preventivas posibles. En casos que se hayan cronificado, además de lo expuesto anteriormente, puede ser necesario el uso de antibioterapia y champúterapia para combatir las infecciones secundarias y la seborrea. Tu veterinario siempre evaluará el caso de manera individual para prescribirte el tratamiento idóneo.

5. Dermatitis alérgica a la picadura de pulga (D.A.P.P)

¿Qué hacer si observas picaduras de pulgas en tus perros?

Las distintas enfermedades transmitidas por pulgas hacen muy recomendable la visita al veterinario, quien podrá realizar las pruebas para el diagnóstico pertinentes para descartar la presencia de cualquier tipo de bacteria, infección o parásito que esté utilizando las pulgas como vector intermedio.

Además, el especialista nos recomendará el tratamiento indicado para eliminar las pulgas en el perro, que variará dependiendo de si el individuo afectado es un perro adulto o cachorro. Recuerda que para eliminar las pulgas en cachorros se utilizan productos específicos.

¿Qué hacer si observas picaduras de pulgas en tus perros?

¿Qué hacer si las pulgas te afectan a ti también?

Si además estás experimentando picazón en el cuerpo, quizás debas revisar los síntomas de pulgas en humanos así como las enfermedades transmitidas por pulgas al hombre, puesto que, como hemos mencionado, en algunos casos estos parásitos pueden ser portadores de enfermedades zoonóticas.

No olvides que, para deshacerte de las pulgas por completo, necesitarás seguir el tratamiento veterinario correspondiente y eliminar las pulgas de tu hogar por completo, incluyendo de la cama de tu perro, juguetes, sofás, mantas, alfombras, etc.

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